|
Al seleccionar un
anti-virus no debemos dejarnos llevar por el hecho de que todo mundo
utiliza, sino que, debemos tomar en cuenta varias características con
las que debe cumplir un producto para evitar una infección y con esto
perder nuestra información.
1. El anti-virus debe
actualizar los patrones o firmas, por lo menos una vez por semana, es
decir, que yo como usuario final pueda mantener al día el anti-virus
para detectar nuevos virus.
2. Debe contar con un
equipo de soporte técnico con acceso a un laboratorio especializado en
códigos maliciosos y un tiempo de respuesta no mayor a 48 horas, el cual
me pueda orientar, en mi idioma, en caso de que yo contraiga una
infección.
3. Debe contar con
distintos métodos de escaneo y análisis de posibles códigos maliciosos,
para que sea capaz de detectar virus desconocidos.
4. El producto debe ser
modular y personalizable, no todos somos iguales, razón por la cual este
se debe poder adaptar a las necesidades de diferentes usuarios.
5. Debe permitir la
instalación remota tanto en una red LAN como en una WAN.
6. Debe constar de una
administración centralizada, en donde se puedan recibir reportes de
virus, mandar actualizaciones y personalizar a distintos usuarios.
Debemos
estar conscientes que la creación de virus es exponencial y que estamos
expuestos a un contagio en cualquier momento, a través del intercambio
de información, ya sea vía discos, correo electrónico o Internet.
|